El Estilo Hot Rod
Dentro del amplio universo de los coches tuning, es posible diferenciar una gran cantidad de estilos; tendencia propias que se convierten en estilo al ser adoptadas por los amantes de la personalización de coches. Dentro de estos estilos, el denominado estilo “Hot Rod” es uno de los más reconocidos. Además, se trata de un estilo que tiene una enorme importancia histórica, como veremos a continuación.
Hot Rod designa a aquellos coches que han recibido una serie de modificaciones para cumplir con determinados requerimientos en cuanto a su aspecto estético o su funcionamiento mecánico. El espacio geográfico donde el Hot Rod adquirió una enorme popularidad fue en el estado de California, en los años de la Segunda Guerra mundial y también en los años posteriores (décadas del cuarenta y del cincuenta del pasado siglo veinte).
El Hot Rod se aplicada a coches típicos como el modelo A, el modelo T de Ford (de los años 1932 hasta 1934) y también al Ford V-8. El objetivo que seguían aquellos pioneros del tuning era el de aumentar la potencia del vehículo al tiempo que se reducía el peso (quitando, en ocasiones, el parabrisas, el techo, las defensas o los topes), al tiempo que se realizaban modificaciones en los neumáticos (las ruedas en su conjunto) para lograr una mejoría notoria en la dirección y en la tracción.
Los cambios técnicos o mecánicos iban de la mano de diferentes cambios en el plano estético, en el aspecto mismo del coche. En cuanto a la expresión que designa el nombre del estilo – Hot Rod – se basa, según algunos estudiosos del tema, en una expresión muy empleada durante la década del cincuenta y del sesenta del siglo pasado, el “roadster caliente”. |